El presente post se comparte por el hecho de que cada día la depresión y las ideas suicidas son menos perceptibles. Mientras que el fingir exista, tener una actitud positiva nunca será una verdad absoluta en cuanto a quiénes somos, cómo somos y cómo nos sentimos. Errar en el momento de análizar a una persona, basándonos en la percepción y deducción es un fenómeno muy recurrente, pues estamos contaminados con la idea de una personalidad general y estática, pero cualquiera, en mayor o en menor medida, puede llegar a verse afectado por una vida carente de motivaciones. Además, tiene mucha influencia el aceptar a la depresión como un sentimiento de tristeza con un foco deducible y un final pasajero.
Y entonces ¿Cómo ayudar a quien finge su propia vida? El primer paso y en el cual se desarrolla esta temática, es identificar el perfil del suicida, para este fin haz click sobre el enlace.
Pero hablamos del suicida encubierto, de aquél que es capaz de llevar una máscara a diario, que confía en sí mismo como el mejor consejero a pesar de ser en su mayoría individuos altamente autodestructivos. Es entonces que con el fin de desenmascarar a la depresión nos apoyamos en la grafología, la cual es una ciencia dedicada al estudio de la personalidad partiendo del modo y la forma en la que se escribe.
Pero hablamos del suicida encubierto, de aquél que es capaz de llevar una máscara a diario, que confía en sí mismo como el mejor consejero a pesar de ser en su mayoría individuos altamente autodestructivos. Es entonces que con el fin de desenmascarar a la depresión nos apoyamos en la grafología, la cual es una ciencia dedicada al estudio de la personalidad partiendo del modo y la forma en la que se escribe.
"Debemos olvidar la idea de que enfermedades como el cáncer son las únicas causas de muerte"

Hola Julián, tu trabajo está muy bien logrado, es un juicioso análisis, muy bien soportado. Ojalá continúes enriqueciendo esta iniciativa con otras entradas.
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