sábado, 12 de noviembre de 2016

¿IMPULSOS?

El presente post se comparte por el hecho de que cada día la depresión y las ideas suicidas son menos perceptibles. Mientras que el fingir exista, tener una actitud positiva nunca será una verdad absoluta en cuanto a quiénes somos, cómo somos y cómo nos sentimos. Errar en el momento de análizar a una persona, basándonos en la percepción y deducción es un fenómeno muy recurrente, pues estamos contaminados con la idea de una personalidad general y estática, pero cualquiera, en mayor o en menor medida, puede llegar a verse afectado por una vida carente de motivaciones. Además, tiene mucha influencia el aceptar a la depresión como un sentimiento de tristeza con un foco deducible y un final pasajero.

Y entonces ¿Cómo ayudar a quien finge su propia vida? El primer paso y en el cual se desarrolla esta temática, es identificar el perfil del suicida, para este fin haz click sobre el enlace.

Pero hablamos del suicida encubierto, de aquél que es capaz de llevar una máscara a diario, que confía en sí mismo como el mejor consejero a pesar de ser en su mayoría individuos altamente autodestructivos. Es entonces que con el fin de desenmascarar a la depresión nos apoyamos en la grafología, la cual es una ciencia dedicada al estudio de la personalidad partiendo del modo y la forma en la que se escribe.
                                      

                                          



   "Debemos olvidar la idea de que enfermedades como el cáncer son las únicas causas de muerte"

ESTADO DE ÁNIMO, CONCEPTO DEL "YO" Y AMBICIONES

Xandró, M. (1991). LOS ESTADOS COMPLEMENTARIOS. En: Grafología Superior, 2nd ed. Barcelona: Herder, pp. 474 - 480.

El intelecto y el estado de ánimo. Muchos les atribuirían la categoría de sinónimos, lo que no se tiene en cuenta, es lo opuestos y ambiguos que son estos términos, pues a pesar de que uno puede complementar de algún modo al otro y viceversa, en el proceso de estudio grafológico se puede llegar a un contraste casi de dos polaridades. Las emociones, pueden influir en la forma en la cual pensamos, razonamos y formamos una idea; el nivel intelectual por su lado, puede influir considerablemente en qué actitud se toma ante la vida. Para llegar a un análisis completo, se deben concatenar dichos puntos de referencia para sacar una conclusión final, lo cual lleva a inferir qué quiere el autor, cómo se ve a sí mismo y qué posición tiene ante la vida.

El investigador y pionero grafológico Mauricio Xandró, a través de su libro “Grafología superior” brinda la teoría a saber necesaria para el análisis de aspectos de la personalidad de un autor a través de sus textos o grafos. En el capítulo nombrado originalmente “Los Detalles Complementarios” brinda las bases para un análisis en cuanto al estado de ánimo, el autoconcepto y el estudio de las ambiciones. Aspectos necesarios al momento de realizar una investigación que tiene como objeto una nota suicida, pues se pretende desnudar las emociones y los actos implícitos en la escena de los hechos. Por motivos afines se parte para tomar apartados de este texto como referencia. 

Se define al estado de ánimo no como un ente aislado, sino como un conjunto de características propias las cuales definen la disposición ante la vida. Este se ve compuesto por rasgos emocionales los cuales determinan tu posición. Partiendo del análisis grafológico se puede determinar esta u otra postura. El autor las clasifica en dos: el optimismo y el pesimismo (que se toman como una característica propia del humor).

Una persona optimista es característica por sus ascensos en la escritura, más aún, en las líneas. Pero, también hay que tener en cuenta si el trazado es firme, bien presionado y bien trazado, pues estos son reflejos propios del optimismo. La firma tiene gran importancia, pues es un signo característico de toda persona y, cuando se realiza, se pone todo de sí mismo en ello. Cuando la firma asciende, así las líneas desciendan, se tiene un signo claro de una muy buena disposición ante la vida, corrobora la esperanza de victoria y triunfo. 

Las señales que denotan optimismo son: el trazado firme y bien hecho, líneas suben al final, imbricada en ascendente y el ascenso súbito. Si la firma, por su parte, es ascendente y con líneas descendentes, se corrobora el estado de ánimo con el que cuenta el autor. 
Para identificar un estado pesimista se debe llegar a un análisis en donde se tengan en cuenta las características de escritura opuestas a las del optimismo. En este, tanto las líneas como la firma son descendentes. El trazado es débil, se tienen formas mal hechas, las líneas caen al final, las imbricadas son en descendente y se cuenta con un descenso súbito. 

Se deja esto de lado para comenzar a brindarle importancia al análisis del autoconcepto, que es mostrado también como un aspecto muy importante, pues a través de la autovaloración se pueden detectar los sentimientos de inferioridad y las causas y estado de la humana evolución. Son todas aquellas compensaciones y aspectos que guardan relación con la valoración de una persona en sí misma. 

El autor divide dichas valoraciones y disposiciones en cuatro. La primera es la sencillez, la cual en el modo de escritura se caracteriza por mayúsculas de tamaño normal (en la dimensión mínima admitida o ligeramente inferior), sencillez en las formas de las mayúsculas, escritura de trazado rebajado, las letras de la firma son de igual o de menor tamaño que el texto de la carta, señales de espontaneidad, letras de tamaño normal o pequeño, mayúsculas unidas a las minúsculas siguientes, margen superior o inicial dentro de la norma o ligeramente menor, escritura inclinada a la derecha y firma próxima al texto de la carta.

Otro ítem que se toca en el autoconcepto es la vanidad, la cual a través del escrito se caracteriza por: gran tamaño de mayúsculas con relación a las minúsculas; las mayúsculas infladas o hinchadas sin gracia. Todo tipo de ornamentaciones torpes y ampulosas, firma subrayando el nombre, firma muy enrevesada y complicada (deseos de aumentar la propia talla o estatura psíquica), arcadas en la zona superior (exhibicionismo), formas en las que preside la chabacanería, artificiosidad y preocupación excesiva de las formas gráficas (se busca lo superfluo, la apariencia). 

También se habla del orgullo, lo cual se define como la importancia que se da una persona a sí misma y al reconocimiento de sus méritos. Gráficamente se caracteriza por: escritura sobrealzada, mayúsculas superiores a la norma en cuanto a altura con respecto a las minúsculas, "t" con barra alta o por sobre la cresta, mayúsculas separadas de las minúsculas, margen superior-inicial grande, firma de letras mayores que las del texto, letras de tamaño grande, firma que se aleja del texto y la escritura recta o invertida.

Ahora se pretende identificar el sentimiento de inferioridad, el cual se caracteriza por: Letra de la firma de menos tamaño que el texto de la carta, "M" con primer arco menor que los siguientes, firma ilegible, minúsculas pequeñas o bajas, mayúsculas de tamaño desigual, rúbrica envolvente grande y con subrayado (mayor que el texto de la firma), mayúsculas exageradas. Así como los rasgos de vanidad, la escritura extraña, caligráfica, tipográfica y artificiosa. Teniendo esto claro, para el análisis del sentimiento de inferioridad se tienen en cuenta los aspectos opuestos a los que se acaban de describir (o por lo menos, la mayoría). 

También se da paso al estudio de las ambiciones; siendo de carácter noble, desmedido o negativo. A este análisis se llega a partir de la comparación de la firma con el texto en cuanto a tamaño, rúbrica, diseño o dirección (ascendente/descendente, escritura clara y legible o lo contrario, etc).

Escribir es nuestro símbolo, tanto intelectual como emocional. Se llega a la conclusión de que uno es determinante del otro, influye en el otro y estos aspectos nos identifican y representan en cada texto o grafo de nuestra autoría. Muchas veces el secreto tras las apariencias las guardan las letras o la disposición de una firma. Adquiriendo el conocimiento de la materia podemos llegar al trasfondo de cualquier personalidad, siendo así la grafología el mejor ámbito de estudio para dichas finalidades.




LECTURA PLURILINGÜE

Cassany, D. (2006). Tras Las Líneas. Barcelona: EDITORIAL ANAGRAMA, S.A.

Cada vez es más común el aprendizaje de otras lenguas. Escribir, hablar y leer en otro idioma, ahora se ve más como una obligación, que como una adición al paradigma intelectual. Pero ¿qué tan bien se lee en otro idioma? Muchos tendrán una respuesta satisfactoria, más ligada a la comprensión gramatical que a la cultural. Se lee, pero ¿se conoce realmente lo que se lee?; ¿se va más allá de la traducción, adaptación y organización de la sintaxis? El profesor Daniel Cassany, en “Tras las líneas” (una de sus obras principales) brinda las respuestas a estos interrogantes y, además, qué tener en cuenta para evitar caer en la superficialidad al momento de verse envuelto en un ejercicio de lectura plurilingüe. 

Daniel Cassany, escritor y profesor español, muy ligado al ejercicio investigativo, a través del capítulo dedicado al plurilingüismo (del libro ya mencionado), me brinda las pautas por medio de las cuales realizaré un ejercicio de análisis partiendo de mi entorno cultural, para una posterior construcción de un contraste interpretativo entre un contexto americano e hispano. 

Se busca, a través de su escrito, demostrar como la interpretación y el sentido de un texto común como lo es una nota suicida, varía dependiendo de la comunidad desde la cual se parte para dicho análisis. De esta forma, el objetivo, además de obtener un ejercicio investigativo satisfactorio, es generar un sentido de cambio con respecto al cómo se lee en otro idioma y qué factores se deben tener en cuenta incluso antes de comenzar una lectura originada en una comunidad con características culturales desligadas de las propias. 

Se parte con una definición general del fenómeno que se conoce como “globalización lectora”. Pues, la lectura plurilingüe, como se explicó al iniciar, se ha incrementado dentro de las comunidades, influyendo en dicho incremento diversos factores como lo son: la ola tecnológica ligada a la llegada del internet a la mayoría de sectores civilizados y el interés por el aprendizaje de lenguajes extranjeros; despertar más ligado a los deseos en cuanto a crecimiento laboral. 

Pero, el término “lenguaje extranjero” se hace ver como una delimitación a las diversas posibilidades culturales de interpretación, pues no solo cuando se lee a una comunidad extranjera se encuentran diferencias y complicaciones en la comprensión, se da también en cualquier situación lectora compuesta por características que no le competen al lector. El autor ejemplifica lo anterior partiendo de las recetas de cocina o los manuales, donde se tiene que contar con un bagaje de saberes previos y costumbres inmersas en dicho contexto para poder interpretarles.  

Leer en otro idioma no se limita a la mera traducción gramatical. Es, tener que verse inmerso en decodificar y apropiarse del contexto, pues las inferencias parten desde la cultura sobre la cual se lee.
Se habla también, de lectura intra e intercultural. Se define “lectura intracultural” a lo ocurrido cuando un lector comparte la misma cultura de su autor. Muy por el contrario a lo que en el texto se da a conocer como “lectura intercultural”, que es cuando un lector y su autor son culturalmente diferentes. 

Para una lectura intercultural “completa”, se debe llegar a la comprensión del contexto que compone al autor, ya que este al producir y divulgar un texto ignora lo que sus lectores pueden conocer sobre su cultura. Pero, incluso con esto, es casi imposible que un lector no perteneciente a dicho contexto, capte las connotaciones detrás del sentido con el que cuenta cada acto. 

“Aunque se conozca el dato cultural, geográfico o histórico, un lector intracultural aporta al texto su experiencia personal, repleta de emociones y sensaciones vivas.” (Cassany; 2006 pág. 143)

La elaboración de inferencias dispone de menos recursos cognitivos en la lectura intertextual, puesto que no se tiene tanta familiaridad con la sintaxis y el léxico, por ende la memoria se ocupa de estos aspectos para realizar la decodificación y traducción. Muy contrario a lo ocurrido cuando se lee en lengua materna, donde la memoria está centrada en sacar ideas y hacer inferencias, pues la comprensión de la parte escrita se convierte en un acto mecánico. 

Es entonces cuando se habla de la importancia del conocimiento previo, donde, los niveles de comprensión varían en cuanto a la cantidad de información que se posee y se maneja antes de… y la cual se relaciona paulatinamente con el texto. Cuando se lee a una cultura que se es indiferente, se corre con el riesgo de adquirir una interpretación superficial o unívoca (desencuentros interculturales), ya que los conocimientos previos no se utilizan del mismo modo en todas las lenguas. 

Y entonces ¿cómo se puede acceder a la cultura de una comunidad que ocupa otra lengua? Para descontento de muchos, solo es posible a través de la adquisición de experiencia personal, a través del contacto con nativos, viviendo en su comunidad, compartiendo su contexto, etc. Esta comprensión a partir de la cultura varía de un nivel a otro, pues, por ejemplo, partiendo de las variaciones hispanas y de la correlación entre algunas lenguas romances como el francés y el castellano (el cual nos compete), podrían facilitar una interpretación más acertada. Esto es debido a la cercanía cultural y a la similitud en costumbres. Lo que ocurriría, muy por el contrario, al encontrarnos con un texto oriental.

Se concluye con cómo las diferencias entre diversos factores sociales y culturales, producen que en la lectura plurilingüe hoy requiera usar simultáneamente varios idiomas, registros, géneros discursivos, contenidos, retóricas; todo al mismo tiempo. El profesor  Daniel Cassany relaciona esta característica humana actual como “multilectura” o “multiliteracidad”. 

Las comunidades asumen y se sumen en su entorno, el miedo a las costumbres externas las caracterizan. Al momento de leer, el chip intelectual debe proveer el impulso de contextualizar lo que se lee. En la lectura plurilingüe es casi una obligación el hecho de conocer a la cultura que se está leyendo, pues si se quiere llegar a una comprensión completa, más allá de lo unívoco, se debe formar parte (así sea por determinado lapso de tiempo) de dicha cultura. No solo se lee en otras lenguas; se lee a otras lenguas, comunidades, costumbres, sentimientos y contextos diferentes. La lectura es, sin duda alguna: múltiple, diversa e investigativa. 

DISPOSICIONES INTELECTUALES - EL SER

Xandró, M. (1991). LAS DISPOSICIONES INTELECTUALES. En: Grafología Superior, 2nd ed. Barcelona: Herder, pp.418 - 429.

Al momento de escribir, no solo nos centramos en el tema focal sobre el cual estamos redactando. Cuando llevamos a cabo este acto, hay todo un juego interior desarrollándose a medida que exteriorizas tus ideas. Estamos inmersos en una subjetividad alimentada por cultura, gustos, experiencias, etc. Que hacen que cualquier creación que lleve nuestra autoría, se  componga también con una huella personal. Está científicamente demostrado, que al escribir, nuestro ego se activa desmesuradamente. Esta activación, hace que nuestra esencia personal sea la que controla el acto físico (en el cual se centra la grafología) de la escritura.  

Líneas, espacio, velocidad, tipo de letra… todos estos aspectos pueden llegar a verse envueltos en nuestra personalidad, a tal extremo de llegar a definir tanto nuestros gustos, como nuestra disposición intelectual. De esto se encarga la grafología y sus derivados. En esta ciencia, lo que se escribe es la materia prima, para así, llevar a cabo un estudio que va más allá de lo morfológico, donde la finalidad es desnudar el alma del escritor en estudio.  

Mauricio Xandró (Pedro Germán Belda González), nace en Bilbao en 1924. Sus estudios en grafología comienzan desde muy joven, llevándolo a cabo de forma autodidacta. Posteriormente, realiza un curso en el Centro Belpost-Tecnopost de Barcelona, bajo la dirección del Profesor D. Augusto Vels, y a principios de 1950 amplía sus estudios con Matilde Ras. Ha tenido gran salida en los medios de comunicación (radio, periódicos, televisión). Ejemplo de ello, son compañías como: El Heraldo de Caracas, Jornal de Noticias de Oporto, Marca, Radio Popular, Radio España, Televisión Española, etc. En su papel como escritor, desarrolla prosa y cuentos infantiles. Pero se centra más en la creación de textos con temática grafológica; entre sus obras más destacadas se encuentran: “Grafología Superior”, “Grafología Elemental”, “Grafología y Complejos”, “Grafología para todos” y “Grafología y Recursos Humanos”.

Me centraré en: “Grafología Superior”, del cual parto para hacer algunos estudios en lo que respecta a mi carrera. Me enfocaré en el capítulo dispuesto para el análisis de un individuo a partir de sus Disposiciones Intelectuales (capítulo VIII). El contenido, empieza con una contextualización en cuanto a lo que es la inteligencia humana y el protagonismo de esta en nuestra interacción aparentemente “mecánica” con el mundo. Se explica cómo la forma en la que pensamos no es un ente aislado de nuestras actitudes. 

El autor, divide las disposiciones intelectuales en un grupo de nueve aptitudes las cuales influyen y se connotan al llevar a cabo el acto de la escritura. La primera de ellas, es la Rapidez, pues se hace notar como es un determinante a la hora de descifrar la velocidad con la que se captan las ideas, como también la comprensión e ideación. A partir de esto, se basa en cuatro niveles para clasificar e identificar la rapidez escritural: lentitud (trazo torpe, vulgaridad en las letras y enlaces, complicaciones innecesarias); mesura (formas cuidadas, escritura legible y bien proporcionada); rapidez (dirección de rasgos progresiva, trazado de letras ligadas, escritura bien legible); precipitación (trazado de formas ilegibles, letras movidas, trazos delgados).

La lucidez, define la claridad con la cual se realiza un trazo, que en este caso es el signo escrito (letra). Partiendo de ello, se identifica cuán despierta se encuentra una mente. Identificar qué tan clara o qué tan confusa estaba la idea de un autor a la hora de llevar a cabo el acto de escritura, se puede definir dependiendo de cómo es la separación entre líneas y palabras, si se separan o no las mayúsculas de las minúsculas siguientes, si la letra es recta o ligeramente inclinada, si cuenta con desproporciones, legibilidad/ ilegibilidad, etc.

Otra disposición expuesta en el texto, es la reflexión. “¿Es una persona reflexiva o irreflexiva? ¿Medita antes de tomar una decisión, pesando el pro y el contra de las cuestiones con que se enfrenta, o se deja llevar de la irreflexión y acomete irresponsablemente los trabajos o compromisos?” Xandró. M pág. 420 (1991). Esto se puede analizar partiendo de las características de la margen, la posición del trazado, inclinación de las letras, punto de i y líneas de t muy marcadas, entre otras. 

También se estudia la forma de razonar, donde se analiza la parte sentimental del escritor. Su inclusión de sentimientos en el escrito: si parte, o no, del raciocinio para el desarrollo del texto; o si hace, o no, una mezcla de raciocinio e intuición. Esto puede estar predispuesto partiendo de si hace trazado vertical o recto, escritura ligada (rapidez, tamaño, formas finales en las letras, etc), letras agrupadas, entre otras. 
El autor, también da las herramientas para determinar el orden en un análisis grafológico, donde se puede analizar qué tan ordenadas se tienen las ideas y qué tan topada está una mente partiendo de diferentes aspectos como el tipo de margen, cómo se ubica un punto, equilibrio entre el tamaño de la letra, etc. Además, el orden termina siendo un determinante en la clasificación del tipo de visión, otra disposición expuesta en el texto, que pretende demostrar qué tan global o detallada está una idea. 
La atención y la concentración se delimita al correcto posicionamiento de los puntos, donde el contraste entre un hombre preciso y uno descuidado se marca con base al buen uso del signo. 

Pasando por lo anterior, el autor da las marcaciones que definen la Imaginación, donde se busca analizar la riqueza imaginativa de un individuo. Se centra en la identificación de personalidades con control o desarreglo imaginativo, riqueza para la representación, etc. Todo lo anterior, se determina partiendo, por ejemplo, de la posición de los puntos y las líneas, curvaturas, uso o no de la firma, entre otras características. 

Finalizando el capítulo, el autor nos da las herramientas para determinar los gustos estéticos. En este apartado, se dan a conocer las diversas características escriturales que nos permiten identificar la inclinación artística de una persona (letras, música, pintura). Esto teniendo en cuenta todos los aspectos a estudiar anteriormente mencionados (puntos, curvaturas, presión, relieve, equilibrio en el trazo) para así, llegar a una determinación definitiva.  

Como sociedad, solemos darle más importancia a lo físico que a lo psicológico. Esta lectura hace entrever como estos dos ámbitos pueden estar unidos en una relación determinada por algo tan poco visible como el ego. Actos tan inconscientes como el de escribir, pueden definirnos como persona, pues nuestra esencia es lo que nos constituye y de lo que estamos compuestos. Nuestra situación, tanto interna como sociocultural, se refleja en lo que producimos textualmente para el mundo. Somos lo que escribimos. 

viernes, 11 de noviembre de 2016

ENSAYO


     LA  PERSONALIDAD EN RELACIÓN CON EL CONTEXTO REFLEJADOS A TRAVÉS DE LOS TRAZOS

La grafología es definida como una pseudociencia, que tiene como finalidad establecer tipologías generales de carácter y personalidad de un individuo, partiendo de un análisis a su forma de escritura. Se han catalogado a las letras como una representación arbitraria de un sonido articulado, carentes de sentido o de un foco que impulse a su formación. Neurológicamente, cada movimiento que lleva a formar una o más palabras, corresponde a un conjunto organizado en el cual es posible encontrar pistas de características físicas o sicológicas. Es así como este campo difiere de un estudio semántico, pues no se busca el sentido a través del texto, en esta área, la arquitectura gráfica  es el sentido; el reflejo de un autor en cuanto a su personalidad, cognición y contexto. 

De este modo, el objetivo del presente ensayo, reside en argumentar la postura mediante la cual se afirma que nuestros trazos reflejan el entorno cultural al que estamos expuestos y develan nuestro estado emocional y cognoscitivo. El foco para este análisis grafológico y de contexto, será el artista estadounidense de los 80’s Kurt Cobain, mediante su nota de suicidio . Se identificará, a través del libro “Grafología Superior” (1991) del pionero grafológico Mauricio Xandró, cuáles eran  las “Disposiciones intelectuales” (Pág. 418) y el “Estado de Ánimo” (Pág. 474) del cantante. Para llegar a una relación contexto – emociones y alcanzar un sentido global, se tendrá como fuente adicional el fenómeno argumentado y denominado “Lectura Plurilingüe” por el profesor Daniel Cassany en su libro “Tras las Líneas” (2006). 

Kurt Donald Cobain comete suicidio en el año de 1994, en Seattle (Washington). En la escena se encuentra una carta atravesada por una pluma clavada en una planta. Nace en Aberdeen en 1967; el comienzo de su autodestrucción se ve influido por la separación de sus padres cuando él tenía 7 años, en conjunto con situaciones de su vida un tanto caóticas,
como su adicción a las drogas la cual llegó al límite o sus problemas de depresión. En la secundaria, conoce a su amigo Krist Novocelik, lo cual da pie para conformar la banda más famosa e influyente en el Punk Rock de los ochentas y noventas: “Nirvana”. Su estilo de música fue autodenominado: “Grunge”, lo cual les convierte en los pioneros del género.

Una nota suicida está impregnada de emociones desligadas de una intención, la cual no va más allá de un adiós. Daremos paso a ocho de los conceptos planteados, mediante los cuales se determinarán las disposiciones intelectuales con las que contaba el autor de la carta, puesto que “la inteligencia no es un ente aislado, sino que participa, anima, perfecciona, las acciones más mecánicas de la voluntad, y llega a iluminar los recovecos de la conciencia” (Xandro, 1996, p. 418). 

En el proceso de análisis a sus grafos, se encuentra una escritura de velocidad precipitada, pues, los trazos realizados por Kurt Cobain cuentan con características propias de este tipo de escritura, las cuales nos brinda el autor, como lo son: formas ilegibles, trazos delgados con una inclinación aleatoria de las letras. (p. 420). La rapidez es un elemento distintivo de la personalidad, pues determina la velocidad con la que se realizaron los procesos mentales, de inferencia y análisis. Por ende, con la omnipresencia de los rasgos mencionados, en relación con su panorama biográfico, se concluye que el sujeto era un hombre precipitado.

La lucidez, el segundo nivel dispuesto para este análisis, se toma como la claridad con la que se cuenta para plasmar las ideas, pues la mente, realmente, puede ser clara o confusa. Dadas las características del tipo de escritura en análisis, como lo son el entremezclado de líneas, la poca legibilidad, las mayúscula unidas a las minúsculas siguientes (lo cual se presencia en la cabecera de la carta: “To: Boddah”) se determina que Kurt Cobain era un hombre confuso con respecto a sus pensamientos, pues “La perfecta delimitación mental de las ideas, se manifiesta en la escritura, fundamentalmente por una perfecta separación de las líneas y las palabras.” (Xandro, 1996, p. 419) rasgo el cual no se evidencia. 



Otra muestra de su nivel de lucidez se encuentra en el cuerpo de la carta (párrafo 1), donde al final hace la siguiente anotación: “(Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente)”. Se evidencia la confusión constante en sus ideas y además, la precipitación ya nombrada en sus procesos mentales. Quienes son conocedores del contexto de Kurt Cobain, sabrán que él pertenecía a la religión budista (a pesar de haber sido temporalmente cristiano), donde el concepto de Dios difiere de lo establecido, pues solo se obtiene energía y motivación a nivel personal. Es importante inferir esto al momento del análisis, pues se puede dar un denominado desencuentro intercultural ,  ya que, como argumenta Cassany (2006): “si no conocemos bien una cultura y queremos leer sus escritos, corremos el riesgo de malinterpretarlos y entenderlos solo a un nivel superficial”. (P. 146)

Otro aspecto fundamental es la reflexión, ¿Medita antes de tomar una decisión, pensando el pro y el contra de las cuestiones con que se enfrenta, o se deja llevar de la irreflexión y acomete irresponsablemente las acciones de su vida? La nota de Cobain, evidencia rasgos iniciales simples en la mayoría de las palabras. Lo cual denota que el individuo es una persona irreflexiva. Y además, como afirma Xandró (1996): “las mayúsculas del irreflexivo se ligan a las minúsculas siguientes.” (p.422) ya que la señal fundamental de la reflexión es el posicionamiento de las mayúsculas, y este, es un rasgo predominante durante toda su nota.

El rasgo anterior difiere de su forma de razonar, otra de las disposiciones planteadas. Xandró (1996) afirma que: “la señal característica de la observación es la escritura decreciente, que va de más a menos el tamaño dentro de cada palabra” (p. 425). Los rasgos de la escritura decreciente, se evidencian además por un tamaño de letra normal o pequeño y, a pesar de que la mayoría de las partes no son legibles, hay también presencia de una correcta separación entre las letras. En este orden de ideas, su forma de escritura deja entrever rasgos de una persona con un razonar más ligado a la observación.

La observación es definida como un elemento que ayuda notablemente a la deducción y también a la intuición, pues la capacidad de penetración o agudeza mental favorece la asimilación y comprensión del mundo circundante. Y, la reflexión como la capacidad de basarse en la razón para tomar decisiones. Si nos dirigimos al cuerpo de la carta (párrafo 2), se puede apreciar lo siguiente: (traducción) “Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho como había sido yo.  Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo”.

Aquí recae la importancia del contexto sociocultural, además de evidenciarse la forma de razonar de Kurt ligada a la observación. Pues “un autor ignora lo que sus lectores pueden saber de su cultura” (Cassany, 2006, p. 143) y, para conocer a lo que él define como “siniestro, miserable y autodestructivo”, se debería tener en cuenta la vida de excesos que llevaba: sumido en el alcohol y las drogas, con varios intentos de suicidio e interminables desencuentros con la prensa y otros artistas. Además, la agudeza mental y la comprensión del mundo, características de su forma de razonar, se entrevén ya que él, teniendo en cuenta que su hija lleva sus genes, y se verá rodeada del mismo entorno social que su padre, podría llegar a un estilo de vida similar. 

Damos pie ahora al aspecto ligado a la atención y la concentración, donde partiendo de la deformación en la mayoría de las letras de la carta, los puntos de la “i” situados en diferentes lugares y las evidentes desproporciones en cuanto al tamaño, se infiere que Kurt Cobain era una persona nada atenta, lo cual se denomina como “Impreciso”. Ya que Xandró (1996) argumenta que: “El signo principal de la atención y la precisión, así como de lo contrario, es el signo más pequeño, el punto. La situación de los puntos nos denuncia al hombre preciso y también al descuidado.” (P. 427).

En el aspecto imaginativo, teniendo en cuenta sus características que son una constante mezcla de curvas, se llega a que Cobain posee un perfil con riqueza representativa . En la nota se hace un constante uso de curvas, lo cual sustenta lo anterior dicho, pues a pesar de las desproporciones, “lo fundamental en la imaginación es la curva. Por eso decimos que hay imaginación y fantasía cuando presenta el grafismo curvas, bucles , rasgos sobrantes en la formación de las letras. La curva simboliza la fantasía y el desgaste”  Xandró. M (1996, p428). Esto se comprueba con su carrera como cantante y compositor, así como su gusto innato por tocar guitarra.

Ahora, focalizados en lo que es su estado emocional, se infiere que las líneas y la forma descendente en la firma situada al final de su carta, demuestran un estado de ánimo pesimista. “Todas las características de ascenso, y principalmente las líneas, muestran a la persona optimista” ( Xandró, 1996, p. 475). Y, el mejor de los contrastes entre el optimismo y el pesimismo, es el direccionamiento de la firma. 

El pesimismo denota en el apartado de la carta en el cual se narra: “Soy consciente de que yo, nosotros, hemos influido y gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño”. Además, recae de nuevo la importancia del contexto, ya que el sujeto habla en primera persona del plural. Cualquiera que se dirija a la nota, debería tener presente la influencia de la banda “Nirvana” en los jóvenes de los 80’s y 90’s, la cual tenía como voz principal a Cobain. O tendrían además que conocer sus problemas con la heroína (droga con efecto anestesiante) en relación con la pérdida de su entusiasmo a los 7 años con el divorcio de sus padres.

Para concluir este análisis grafológico, se le da pie al autoconcepto, el cual se toma como la valoración que cada quien tiene de sí mismo o el nivel de inferioridad que posee con respecto a su posición en el mundo Xandró.M (p. 476). Cobain, muestra características de tamaño normal en su escritura y simplicidad en sus formas, con lo que se infiere que era una persona sencilla. Hecho que se demuestra con su forma de vida, pues solía considerar a la igualdad como una ley moral predominante y restarle importancia a las plasticidades. 

Con el rompecabezas formado, afirmo mi tesis y la sustento partiendo de las pruebas mostradas. Pero, con mi personalidad un tanto ligada a la investigación, empero: ¿Siempre contamos con la misma personalidad y estado de ánimo? Para la solución a este cuestionamiento, esperaré la pronta evolución de la grafología hacia una ciencia exacta.